
Somos Matías y Esteban Dianda, dos hermanos de Chivilcoy que siempre compartimos la misma pasión: el deporte y los hábitos saludables. Nos llevamos apenas 13 meses (Esteban tiene 30 y Matías 29), y desde chicos crecimos entrenando, aprendiendo, siempre con ganas de innovar.
Matías es Ingeniero, y Esteban es Técnico. Con el tiempo, descubrimos que podíamos unir lo que más nos gusta: la parte técnica y de desarrollo con el entrenamiento y la vida saludable. Así empezó ALMAFIT, como un proyecto familiar hecho con nuestras propias manos, desde una fábrica habilitada a nivel nacional.
Vendemos suplementos porque creemos en lo que hacemos y en lo que consumimos. Nos gusta saber qué hay detrás de cada producto y poder ofrecer algo claro, simple y de confianza. No buscamos ser los más grandes, sino hacer las cosas bien, con responsabilidad y dedicación.
Cada pote que sale de nuestra fábrica representa eso: el trabajo de dos hermanos que disfrutan lo que hacen y que creen que sentirse bien empieza por cuidar lo que uno pone en su cuerpo.